Está todo ahí fuera
todos los sueños, todo lo que desea todo el mundo. Pero los sueños no se consiguen hablando de ellos ni drogándose ni deseando. Tienes que salir fuera al meollo y atraparlo, porque ahí fuera hay tanto como lo que uno tiene dentro y se puede conseguir. Eso es la realidad. No lo que hay dentro o lo que hay fuera, sino cuánto de lo que tienes dentro puedes hacer real. Si eso es no mojarse (mancharse las manos) bueno, pues prefiero no mojarme que convertirme en un mediocre hambriento. ¿No te parece?¿Vas a ser más fiel a ti mismo, realmente por pasar hambre toda tu vida?
