Otro que no tuvo tiempo
El crítico teatral e historiador del arte Egon Friedell, un hombre grande y grueso con un excelente sentido del humor y un gran apetito de vivir, que no quiso abandonar su biblioteca en Viena. El 21 de marzo de 1938, desde su habitación escuchó a dos hombres que preguntaban a una muchacha en la calle dónde se encontraba el piso del "judío Friedell", y se tiró por la ventana. Se cuenta que, ya encaramado sobre el balcón, gesticulaba para que le hicieran sitio: no fuera a ser que alguien se perjudicara a causa de su vuelo: "¡Cuidado que me tiro!", murmuraba.
Eduardo Arroyo s.XX
