Voy a morir, no es broma (IV)

Me lo veía venir. Quien con brujas se acuesta a escobazos se levanta, y algo más que eso. Esta encantadora de serpientes me aguardaba al final del camino con la respuesta perfecta.
El final del viaje llegó, como todo termina tarde o temprano, lo insustancial y lo definitivo, lo horrible y lo hermoso, esto se repite en todo, ni cartas, ni enanos, ni vermut, ni gaitas, ni mucho menos ex-parejas. Tras el encantamiento y mediante cálculo esotérico todas esas claves aún retenidas en mi subconsciente, en sus palabras formaron rotundos y concluyentes emparejamientos: "fiesta" y "drogas" se atraen como el infierno y el azufre, una "madre" es siempre una "madre", o lo que es lo mismo, es todo "corazón", y nos queda la "palabra" y "zombie" que unidas dejan las cosas bien claras. Es decir, muerte es igual a muerte.
En todo viaje siempre hay un momento minimalista, el final, la soledad del uno, otra vez, yo que estaba dispuesto a creérmelo todo a pies juntillas, siempre me sale la muerte. Ya sé que me voy a morir, joder, pero quién quiere estar siempre hablando de ello.
La brujita no estaba mal como compañera de reparto, mucho mejor como adivina pero no sé que pasó al final que no hicimos buenas migas, en cuanto a mi continúo perdido en la base lunar Alpha, y me lo sigo pasando de miedo.
Victor Bergman s.XXI


imeonsl dijo
La reflexion de la muerte no se puede hacer de mejor manera que no asumirla y dirigirte hacia ella, pero esquibando las lineas rectas.
Lo que quiero decir es que el sexo, las drogas y el rock&roll solo son un aliciente para no perder el rumbo
Solo nos queda disfrutar de la vida porque solo hay una. ;P
30 Agosto 2007 | 10:15 PM