Mochales
Vaya. qué bueno encontrarte. Me dijeron que ya habías salido y me alegré mucho de veras, pero cuéntame, ¿cómo estás?
Pues ya me ves, parezco otro. La verdad es que necesitaba un largo internado, cortar drásticamente con la espiral autodestructiva por la que me precipitaba.
Es cierto, todos lo veíamos venir.
Y yo me daba cuenta pero no quería verlo....no quería parar ¿sabes? si lo hacía todo el mundo que me había creado se iba a hacer añicos. No quería oír el sonido de la losa del fracaso aplastándome como una hormiga, o eso era lo que yo pensaba, o era más bien lo que mi psiquiatra dice que yo pensaba como única salida, el terror a aceptar la situación bloqueó la consideración de otras perspectivas posibles y dispuso el piloto automático en mi deriva hacia ninguna parte, aun sabiendo que eso iba a ser mucho peor y más doloroso.
Ha tenido que ser muy duro para ti.
Ni lo imaginas. Según parece la vanidad es la peor de las trampas, es la más sutil y la más destructiva, opera como un parásito que se alimenta de ti mismo hasta tal punto que se hace más grande que tú mismo, y lo peor de todo es que el sujeto ni se entera. Luchar contra ella conlleva tragar mucha suciedad y eso a nadie le gusta. La vergüenza, la humillación, que suponían para mi no haber conseguido ni uno solo de mis objetivos, es más, la patética aceptación de mi mediocridad por no haber sido capaz de fijarme unos objetivos más acordes con mis posibilidades quemaban como látigos, el temor a decepcionar a todo el mundo, todo esto son estrategias masoquistas que la vanidad moviliza en nuestro interior con el fin de que tengamos más motivos para compadecernos de nosotros mismos, y de esa manera seguir aumentando nuestro ego.
Dicho así da hasta miedo.
Y no te falta razón, peor que morirse es volverse loco, eso da mucho miedo, como los sanatorios mentales, su simple existencia acojona, pero por fortuna yo he disfrutado de una estancia tranquila y reposada que me ha servido para reflexionar sobre mi vida y poner en orden mis valores y prioridades. He seguido todas las terapias con enorme interés y el resultado es que me han soltado antes de lo esperado.
Bueno, todos estábamos seguros de que enseguida reencontrarías tu camino, tonto no eres.
Y que lo digas, porque por fin he encontrado un objetivo a mi medida. Este tiempo de soledad y, supongo que también la medicación, han hecho que me diese cuenta de que debo buscar la sencillez en lo emocional y la simplicidad en lo práctico para poder volver a contactar con la sociedad. Nada de complicaciones, algo que pueda desarrollar por mi mismo desde cero con la única pretensión de una supervivencia tranquila y el servicio a los demás.
Caramba, suena bien.
Nunca mejor dicho porque también habrá musiquita. Voy a montar un chiringuito, puequeñito como esos de la playa que te puedes tomar un quinto y unas olivas mientras lees el periódico o se bañan los críos. Lo tengo todo pensado, aquí en la cabeza, algo limpio y barato, lo de siempre, tortillita española, cascaruja, algún helado.....ah, y oye, en un sitio donde siempre es temporada alta.
Vaya, no sé qué decir....es estupendo! Te deseo mucha suerte, seguro que a partir de ahora las cosas te van a ir mucho mejor, me alegro de veras....y puedes contar con nosotros como clientes desde ya. ¿Dónde lo vas a abrir?
Pues lo voy a montar en el Everest ¿qué te parece?
Rafael Mochales s.XX!
Videotrack: "Way I walk" The Cramps live at Napa State Mental Hospital (CA)

sus dijo
Muy bueno!! Estás en plena forma. Espero ansiosa el próximo.
11 Enero 2009 | 10:48 PM