No fue en aquellos tiempos sino mucho más recientemente que en un prado descansaban unas ovejas a la hora del oscurecer. Estaban todas juntas, cada una a lo suyo, esperando la llegada del sueño reparador, mientras la más espabilada, cabeza erguida, se encargaba de hacer la guardia. Esta oveja, a los pocos minutos comenzó a temblar y a balar temerosamente.
-¿Qué sucede hermana?- le preguntó la oveja que tenía al lado.
Hay un lobo enorme ahí fuera que nos está observando.
Oh, dios mío! ¿DÓNDE??
Creo que está detrás de aquel arbusto, fíjate bien...las orejas.
….oh, siiiií, es verdad, y también me parece ver sus ojos inyectados en sangre.
Y las dos ovejas no paraban de temblar y balar temerosamente.
¿Qué os sucede hermanas? - preguntaron las ovejas que estaban alrededor.
Hay un lobo enorme ahí fuera que nos está observando.
Oh, dios mío! ¿DÓNDE??
Está detrás de aquel arbusto, fijaos bien...las orejas.
….oh, siiiií, las vemos, y nos está mirando con los ojos inyectados en sangre...
Y todas empezaron a temblar y a balar temerosamente. El pánico no tardó en extenderse entre el rebaño y se formó un escándalo tan grande de balidos y temblequeo que despertaron al pastor y sus perros, que rodearon enseguida al grupo ladrando rabiosamente, con los ojos inyectados en sangre, dando dentelladas aquí y allá en sus patas bovinas, mientras que el pastor, quien era conocido como 'el extremista' por tener las manos muy largas y la mente muy alejada, estaca en mano, repartía leña a diestro y siniestro sobre los lomos y las cabezas de las pobres ovejas, a la vez que gritaba en una mezcla de furia y desesperación: -¿PERO QUÉ QUERÉIS?....¿QUÉ MÁS QUERÉIS, HOSTIA? Y siguió dando estacazos en aquel mar de lanas hasta que no se oyó otra cosa que un grillo que observaba detrás de un arbusto y poco después el silencio.
De esta manera, por fin, el rebaño pudo encontrar el sueño reparador y dormir en paz, a salvo de los peligros de la noche.
Papá, ¿por qué los linces tenemos las orejas puntiagudas?
Porque somos muy listos, hijo.
¿y por qué somos tan listos, papá?
Porque nos beneficiamos del trabajo de los demás sin gastar energía.
¿y cómo hacemos eso?
Muy sencillo, metiéndonos en sus asuntos.
Pues no lo entiendo.
Verás, es muy fácil, ¿tú te acuerdas de la liebre que nos hemos zampado hace un rato?
Sí, qué rica!
Lo sé. Pues minutos antes, el jabalí se me estaba quejando amargamente de que las bellotas estaban blandas; la cabra montesa nada sabía de las bellotas pero le alarmaba notablemente la presencia de un pastor extremista por los alrededores, y el búho por su parte, ignorante de todo aquello, se negaba a continuar con sus rondas nocturnas mientras no se aclarase el tema de la linterna. Han aparecido entonces unos cazadores que venían siguiéndome desde el valle y ha habido una sangría. Mientras festejaban las piezas recién cobradas, tu padre les ha levantado esa deliciosa liebre que llevaban en una cesta y ha salido cortando.
Ya comprendo, papá, los cazadores eran amigos tuyos, ¿verdad?
Por ahí van los tiros, hijo.
Oye papá ¿y por que dicen que los linces estamos en peligro de extinción?
Erase una vez un pájaro, que no contento con el alpiste que su amo le ponía cada día en la jaula, escapó una noche en busca de libertad y mejores condiciones de vida. Quería montárselo por su cuenta.
La vida le fue muy bien durante un tiempo, atiborrándose de gusanos y sanguijuelas sin más límite que el de su propia lujuria. Su plumaje cambió de color, se hizo más grande y fuerte, y su diminuto cerebro, al fin, maduró. Así es que un día empezó a volar a mayor altura en busca de más libertad y mejores condiciones de vida. A punto de alcanzarlo todo con su piquito, una garra asesina le enganchó por el gaznate rompiéndole el cuello sin más (...de momento).
Esa búsqueda existencial quedó truncada por el halcón, ave rapaz de cerebro algo menos diminuto, que se alimenta precisamente de pájaros que vuelan con demasiadas aspiraciones. Aquel halcón sí que sabía algo más acerca de la libertad y la buena vida, que hay que ser rápido. Recién había dejado a nuestro pájaro con las entrañas abiertas en el nido para que su prole lo devorara, volaba de nuevo majestuosamente patrullando su vasto territorio de caza, donde nada de nada escapaba a su aguda visión.
Pero ya se sabe, un día estás en lo más alto y un instante después eres succionado por la turbina de un reactor, y aquel cuerpo y alma de halcón, tan dinámico e implacable fue hecho trizas literalmente por el gran pájaro de hierro, quien, con su formidable y estruendoso batir de alas, alcanza los cotas más altas de libertad y bienestar que un pájaro pueda soñar.
Doctrina o creencia de que todo es hermoso. inclusive lo que es feo; todo es bueno, especialmente lo malo, todo está bien dentro de lo que está mal, y lo negro es blanco. Es sostenida con la mayor tenacidad por los más acostumbrados a una suerte adversa. La forma más aceptable de exponerla es con una mueca que simula una sonrisa. Siendo una fe ciega, no percibe la luz de la refutación. Enfermedad intelectual que no cede ante ningún tratamiento, salvo la muerte. Es hereditaria pero afortunadamente no es contagiosa.
Por lo que el pesimismo resulta una filosofía impuesta al observador por el desalentador predominio del optimista, con su esperanza de espantapájaros.
¿Habéis oído hablar alguna vez de la 'venganza divina'? Os contaré un cuento....
Erase una vez un niño al que nunca le gustaba ir a recoger la pelota, y este hecho le acarreó muchos problemas a lo largo de su vida. Fue tachado de gandul, insensible y provocador. Su negativa inflexible a ir a recoger nada sólo le proporcionó incomprensión, pobreza y vergüenza ajena hasta el fin de sus días.
Pero algo sucedió el día de su entierro. A la hora en que todos los niños salían del cole, por primera vez en la Historia llovieron balones de reglamento, más de cien por metro cuadrado.
Hay un señor en mi habitación. No puedo verlo porque tengo la luz apagada, acabo de acostarme.Todas las noches lo trae mi papá y lo coloca al lado del ropero, dice que es para que no tenga miedo, me da las buenas noches y cierra la puerta hasta mañana. Este señor no se mueve, no hace nada, ni siquiera le oigo respirar, pero siento que mi habitación se hace más pequeña. No se me ocurre porqué motivo tendría yo que sacar mi brazo de debajo de la manta y estirarlo en la oscuridad más allá de los límites de la cama. Tapado hasta el flequillo estoy a salvo. Pero él está ahí bien cerca ¿Y si habla? Hasta ahora no lo ha hecho, pero siempre me pone nervioso que lo pueda hacer cuando todo está tan en silencio. Meto la cabeza bajo la almohada. No quiero ni pensar en la voz que tendrá. Y sus ojos, ¿estarán abiertos? Yo creo que ahora no puede verme. Con un poco de suerte se olvida de mi. Papá dice que él está aquí para ayudarme, para ponerme las cosas fáciles, pero no sé yo. ¿Qué más me da a mi que esté dentro o fuera del ropero? Esta situación me gusta menos que un análisis de sangre. Creo que se ha movido, ahora se está moviendo seguro, da vueltas por la habitación, ojalá no toque nada. Jo, con mi padre.
Mi padre, si yo tuviese un coche como el suyo y fuera mío iría todos los días a la playa a bañarme con mis primas. Qué suerte que este pensamiento haya venido en mi ayuda, el flotador rojo que me encanta y paella para comer, mi favorita. Así se duerme uno agusto. Pero ya he aprendido que lo bonito en los sueños sólo lo parece, enseguida todo se vuelve muy extraño y me empiezo a desesperar porque tengo una sed espantosa. Sin recordar dónde estoy me incorporo y sollozo: papa, tengo sed! y al instante, de la oscuridad más profunda sale una mano que sostiene un vaso rebosante de agua a un palmo de mi nariz. Bebo confiadamente, doy las gracias y caigo a plomo de nuevo.
A Vince Taylor le encantaba volar tanto o más que el rock'n'roll. A los 18 ya tenía una licencia para pilotar aeroplanos y daba sus primeros bolos imitando a Gene Vincent y Elvis Presley por la soleada California, cuando su cuñado Joe Barbera (sí, el de los cartoons Hanna-Barbera), quien por aquel entonces le hacía de mánager, le invitó a que le acompañase a Londres en un viaje de negocios para que chequease la escena musical de la ciudad, esto sucedía en el 58 cuando el rock estaba experimentando un enorme crecimiento a nivel internacional entre la cultura adolescente y había gran demanda de auténticos rockers americanos en UK. La American Invasion integrada por gente como Eddie Cochran, Chuck Berry o Bo Didley entre otros petaba cualquier sala y ciudad por donde pasaba. Así es que el bueno de Vince no pudo llegar en mejor momento, al poco ya tenía su propia banda, los 'Playboys' con músicos jóvenes y con gran determinación como él (entre ellos el futuro bajista de The Shadows). A finales de 1960 ya tenía varios singles publicados (incluyendo su mil veces versioneado 'Brand New Cadillac') y pasado por un par de discográficas. Sin embargo su personalidad impredecible, aunque era muy dinámico en el escenario, provocaba conflictos y tensiones con el resto del grupo, de modo que lo largaron, algo que a Vince no pareció afectarle mucho ya que seguía siendo amigo de todos, tal es así que acompañó a la banda a París cuando ésta fue contratada para tocar en el prestigioso Olympia junto a Wee Willie Harris (y su tupé rosa). Vestido con su habitual atuendo de cuero negro, añadió a su look una cadena al cuello y un medallón de Juana de Arco, souvenir que compró a su llegada al puerto de Calaís, de esta guisa protagonizó una prueba de sonido tan impactante que impresionó incluso a la propia banda, inmediatamente el promotor decidió colocar a Vince como cabeza de cartel para cerrar los dos bolos, previamente ya había posado en un reportaje para promocionar sendos eventos, al ser el único que estaba guay para salir en las fotos. Al día siguiente aparecía en las portadas de todas los periódicos parisinos como el líder de L'Anglo rock Invasion. Durante los dos años siguientes estuvo girando por Europa incluyendo los Paises Bajos, la riviera francesa y España. En la costa Azul dejó colgada a la banda por una top model llamada Helen April y los Playboys se disolvieron nuevamente, pero nunca de manera definitiva, su momento más álgido lo alcanzaron en 1964 abriendo el primer concierto de Rollling Stones en París. Poco tiempo después los días previos a otro concierto, Vince y 'Stash' (percusionista de su banda) viajaban a Londres y se metían en una fiesta donde conocen a Bob Dylan, Nico y otros artistas de la escena del nuevo acid rock. Esa noche cambió su vida. Con el ímpetu de un auténtico rocker hizo gran acopio de alcohol, anfetaminas y ácido, y su mente no lo resistió. De vuelta la noche del concierto, con un local abarrotado, al borde de convertirse en una gran estrella internacional, Vince Taylor colapsó. Salió al escenario tratando de evangelizar a la audiencia, decía ser el profeta San Mateo, se puso a rezar por el micro mientras la banda estupefacta le seguía el juego asintiendo a todo lo que decía. La audiencia parecía no entender, pensando que formaría parte del show, pero después de 15 minutos corriendo por el escenario con una toalla líada a la cabeza y varios intentos fallidos de comenzar una canción empezó a derribar los amplis...., en fin, un desastre. Tras esto la banda se deshizo y Taylor se unió a un movimiento religioso. Años después su amigo y batería de los Playboys de toda la vida, Bobbie Clark, se unió a Vince en un último intento de regreso en una mini gira de un mes por Francia fomentada por sus antiguos fans, pero en los shows paraba de moverse o dejaba de cantar de repente, o la banda empezaba con un tema y él cantaba la letra de otro, ocasionalmente salía de su estado, cantaba 5 ó 6 canciones correctamente y sin motivo aparente abandonaba el escenario sin decir una palabra. El final de la gira fue en Colombes, en una bar, Le Cadran, con un escenario y 500 butacas, donde ese año ya habían pasado The Animals, Spencer Davis Group, y la Jimi Hendrix Experience. justo antes de salir a tocar Taylor decía que no podía cantar, que tenía un mal presentimiento allí, que cuando empezase a cantar todo iba a explotar, lo sentía de manera inminente, sus compañeros le decían que se dejase de tonterías, que tenían que salir, que el público se estaba impacientando, el promotor de la sala entró al camerino para forzarles a salir ante los gritos de la gente. La banda empezó con un instrumental, y cuando encararon 'Trouble' nada más Vince abrió la boca todo el sistema de sonido, los amplificadores, incluso la luz de todo el edificio se vino abajo, oyéndose únicamente la voz de Vince: Ya lo decía yo, ya lo decía yo! Durante su carrera Taylor escribió y grabó muchas canciones siendo inspiración confesada por muchos artistas dispares como Johnny Hallyday, David Bowie, The Clash, o Loquillo, por decir algunos. Durante sus últimos años vivió en Suiza donde trabajaba como mecánico de aeroplanos. Él decía que era la mejor etapa de su vida hasta que la abandonó en 1991.